
De regalo de navidad pidió un sombrero. Uno igual al de su papá. Moderno y elegante.
Como había sido un niño bueno, no se sorprendió al desenvolverlo esa mañana.
Estaba muy feliz y en el espejo hizo muecas probándoselo.
Sin embargo, para la foto, eligió una expresión seria.
Porque quería ser todo un hombre, responsable y maduro.
Como su papá.









