Después noté que se veían cables cortando el cielo, de una forma muy antiestética. Con un programa recorté la imagen. Después vi los ladrillos que barnizamos hace años y que necesitarían una nueva mano de alguna pintura y también recorté lo más que pude.
Los árboles eran sombras negras y aumenté el contraste para disfrutarlos aún más. El arco iris (protagonista de la foto) nacía en la nada y se perdía en las ramas...
Después de tanto toqueteo me pregunto si la foto no estaba mejor antes...






