La vida era para él como un río fresco. Se elevaba y flotaba como un barrilete. Luego caía como una cascada.Pensaba que muchos creerían, al verlo así, sentado, que esperaba a alguien, o algo.
Pero él no esperaba nada. Solo se dejaba estar, más vivo que nunca, más activo que nunca.
Sentado veía a la vida frente a él, libre, sacudiendo los colores, enroscándolos en una melodía interminable.
La vida era para él, y nunca había deseado otra cosa, un cuadro vivo, luminoso, musical, contradictorio y hermoso. Y él era el protagonista.
foto tomada prestada de acá.






